jueves, 15 de noviembre de 2007

llegan y se van

Los melcochones como Vero, La Familia Ingalls y yo, vivimos soñando cosas lindas y empalagosas; El amor, la concordia, la familia feliz y por supuesto, la amistad.

No sé tanto de otros melcochones como se de mi misma, así que hablaré solo por mi (y los que consideren pertinente usar mi estandarte) Pues bien, uno amanece, se baña, desayuna y anda por la vida con apariencia normal, pero en realidad somos una especie hambrienta de magia

De la magia que hay en la certeza de contar con un tesoro invaluable, o a veces, cuando el destino es generoso, con muchos tesoros invaluables, personas que están en nuestra casa, en nuestra lista de contactos del msn, en nuestra agenda, o en la oficina de al lado.

Son como tener en casa un picasso original, no ‘produce’ nada, no te genera algo en particular, pero el saber que esta ahí, que lo tienes, eso solo es lo que vale.

¿Y que es lo que hace que una persona cualesquiera llegue a ser un picasso de tu vida?

Nada, o bien, todo, creo que es el corazón quien decide a donde vuela, tan cínico, quiere que tal o cual persona se estacione en tu vida, y forme parte de tu cofre personal, y llene el espacio que tienes vacío para tal fin.

Cuando andas falto de amistad, o de amor, o de guía, o de lo que sea, tu corazón ve a cada persona como candidato y luego determina sin pedir permiso, que tu quieres que tal persona (y no otra) llene tu vacante

Hoy sé que mi corazón es miope o es sádico, por que de ningún otro modo puedo explicar por que decide entregarse (y de la manera que lo hace) a las personas que no tienen en su lista de prioridades formar parte de mis erarios

No los culpo ‘’la culpa es de uno cuando no enamora…y no de los pretextos ni del tiempo’’* cada quien tiene sus búsquedas y sus necesidades, esto no es problema, cuando a uno le dicen ‘no, gracias’ es fácil darse la vuelta y asomarse a pastos mas verdes, el verdadero problema es que –cuando uno es torpe- (como yo) lee las señales de manera equivocada, y entonces interpreta una sonrisa o un gesto, o una llamada, como algo distinto, que no existe en el panorama del otro. O cuando creemos literalmente las palabras de los otros, y damos por hecho que aquello es de esa manera…(la gente como yo, no podría dedicarse a interpretar las sagradas escrituras…figúrate: un ser de cinco cabezas apoderándose de la ciudad…eso solo se ha visto en filmes tipo godzila) y no como la metáfora que te han querido decir, o como la palmada diplomática del día, para que sonrías por que aun hay gente amable.

Ese es el problema para gente como yo, ese es nuestro problema, no voy a decir ‘’que el destino es cruel y la gente que me rodea es canalla’’, me ha pasado tantas veces que no puedo negar que la única constante en esas formulas erróneas, soy yo.

¿y que hacer? Por que supongo que me seguirá pasando, y eso de llorar es poco practico, y no trae nada bueno…

Pues bien, creo que la cosa puede ponerse como una parábola (no de las geométricas…esas me dan roña), esto es como estar parado a la orilla de un puerto, con su barquito a un lado, dándole mantenimiento, poniéndolo guapo, limpio, útil, o como uno lo quiera poner, y viendo pasar a la gente, y esperando a ‘esas’ persona que harán tu viaje maravilloso…y esas personas llegan, y te dicen que si, que quieren viajar contigo, y tu crees que será ése viaje que tienes en mente, en ése barco que tienes en mente…pero te equivocas…

Mucha gente querrá viajar contigo, pero....en su propio barco, con su propio ideal, con sus mareas…

¿duro? si…pero absolutamente legal…

Hay dos opciones…

Decir ‘no gracias…yo quiero este otro viaje’ y seguir esperando a la orilla, por que alguien llegue y le guste tu idea

Decir, si gracias, y montarte en ese barco que no querías, a esa aventura que no esperabas, pero con la persona que tu corazón eligió.

Esta mañana yo me desperté con esa visión de mis misma, aunque nadie se montó en mi barca, aunque no tengo el picasso en mi sala…aquella sigue siendo una persona entrañable por quien tengo un sentimiento profundo, sólo es cuestión de reestructurar el itinerario, y seguir el viaje de su barco, que sin duda, es mejor que verlo partir.

Por mi parte, mi barco sigue disponible, esperando las personas que quieran tomar ‘esa’ aventura conmigo, la vida es larga…siempre hay un roto para un descocido.

Y por lo pronto, digo lo que dijo benedetti*…

Porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van

pero vos
por favor
no te vayas.

3 comentarios:

Veronica dijo...

Es difícil para los soñadores melcochones como yo aceptar que hay otros barcos y otros caminos. Somos necios y queremos que esa barca que con tanto esfuerzo construimos salga a flote, por ello aunque nos duela y aúnque salgamos lastimados con frecuencia seguimos ahi "soñando" con el día en que podamos zarpar con nuestro barco y seguir el camino trazado...

Por otra parte el estandarte me causó muchísima risa, por su puesto que YO si adoptaré el estandarte como propio (bueno con tu permiso) jeje. Al fin y al cabo a mi me sobra mucho, pero mucho corazón...

Saludos

Abril dijo...

Señora Sofía Moran.."Usted sabe qué puede contar conmigo..no hasta dos..ni tres..sino contar conmigo", para andar vestidas de marineras o capitanas , depende el día, yendo trás las magias que nos hacen un corazón mas rojo.Sin ellas, nos nos luce gastar los dias.
Y aunque el velero deba esperar..le aseguro, que no zarparemos sin ellas.
Un beso con intención de querer atrapar magia antes de llegar a vos.

amielita dijo...

Vero, mandare a imprimir 2 (dos) camisetas con el estandarte ...para que se te quite ( si como no! ;-)) lo melcochona.



Mes.
para aprender a contar ya tengo un abaco nuevo, tu eres la ficha azul (por lo de marinerita) te deseo muchas magias para los proximos dias.

Ironía, sarcasmo, humor negro, sexo, amor y desamor, cine, libros, música, mujeres, locura, amargura y cosas peores