miércoles, 11 de marzo de 2009

Surrealismo que supera a R. Varo...


Reporte de actividades de un supervisor de dengue en la jurisdicción sanitaria II del estado de Morelos (Bitácora de un caso).



Día I.


Intercambio de bromas con el jefe de atención a la comunidad de la jurisdicción sanitaria II (Futuro esposo de una de mis mejores amigas de la facultad, Miss Xochitlán).
Conocer los manuales operativos, normas oficiales y lineamientos actuales de la SSA acerca del dengue (supongo que mi propia experiencia como paciente en el servicio social fue más útil).
Conocer a Cassandra y al Ché (así se llama, Azael Che Mendoza, yucateco el muchacho), los maestros en ciencias del CERECOVE (centro regional de control de vectores) de Pachimalco, donde me mostraron sus colecciones de bichos (especialmente alacranes, chinches besuconas, y por supuesto, mosquitos Aedes Agypti y albopictus). Me pasé un buen rato viendo los estadíos de larva, pupa e imago. ¡Aprendí distinguir Culicini: los Culex de los Aedes! Las paletas natatorias de las pupas son impresionantes; psicodélicas. El microscopio del cerecove me parecía juguete Mi alegría (literalmente).



Día 2.


Conozco a mi compañera de supervisión, una compañera de la facultad, una generación previa. Tiene un querer con un chico de PROVAC (vacunación). Simpática, sin nada de la personalidad "A" que rige entre los residentes.


Desayuno en Jojutla, codorniz en salsa macha y tortillas hechas a mano, con café de olla para sudar a mares en ese infierno a 34 oC a la sombra (y eso que estamos en febrero).
Vamos al "Hospital" de Puente de Ixtla, (que es un centro de salud grande, aunque no tan grande como el Heroico Hospital General de México, O.D., ja).


Revisar normas, lineamientos, notas médicas -las pocas que eran legibles eran un desafío a la gramática y a la sintaxis más elemental-. Médicos bastante agresivos, como chuchos de pueblo aspirantes a dóberman. Pero, era más efectiva la persuasión verbal que el periodicazo; ya he aprendido a lidiar con los médicos de base. Ir, unos cuantos azotes normativos, hacer acuerdos, prometer regresar y encontrar mejoras.


Dejar que la corteza cerebral se funda lentamente en el camino de retorno (todos dormitamos, excepto el chofer, a Dios gracias).



Día 3


Desayuno en Temixco. (Las dobladas de queso más lentas del mundo, para Ripley)
Capacitación ¡de dengue! en Cuernavaca, justamente en un centro anexo a donde hice mi internado, el querídisimo Hospital General de Cuernavaca. No pude evitarlo, entré y recorrí los pasillos. Ardía de ganas de ver a la Dra. Valdivia, la ex-jefa de medicina interna (que ha sido mi paradigma) pero no podía quedarme. Episodio de depresión menor.

Día 4


Desayuno: costilla de res en salsa macha, tortillas a mano. Ante la mirada azorada de mi jefe y compañera, claro, una de mis dosis de cafeína.


Supervisión al centro de salud de Amacuzac. Ayudar a los pasantes con 2 personas mordidas por un cerdo. Auxiliar al director para realizar una visita domiciliaria a una embarazada migrante de Guerrero, adolescente, primer embarazo complicado con diabetes e hipertensión, crisis convulsivas desde los 8 años, sin tratamiento regular. Familia renuente, igual de hostil que sus perros, sus gansos y hasta los pollos. Totalmente territoriales. La abuela partera que nos comenta que ha visto muchachas en peores condiciones con partos normales; una escena Buñuelesca: una mujer mayor, diabética -sin duda-, con múltiples úlceras infectadas en las piernas, con ese olor dulzón a maizal que sólo pueden ser Pseudomonas proliferando alegremente en la humedad y el calor infernal; una mujer de mediana edad, también con múltiples úlceras -esta vez varicosas- con un perro escuálido que se frota alegremente contra éstas mientras nos gruñe; un adolescente moreno, con cabello empapado en peróxido de hidrógeno, que mira las telenovelas de mediodía en un televisor adornado con chicas del tipo "sueños de maistro" bajo un altar de múltiples vírgenes de varios estados; una chica sin voz -real y simbólica- con un habitus exterior que prácticamente te grita ¡preeclampsia!
Disputas, discusiones; el director se arredra: probablemente piensa en el médico pasante que se llevó a la chica en ambulancia -sin el consentimiento de la madre- al hospital durante una crisis convulsiva. Apareció con un sartenazo que requirió una pequeña cirugía en el hospital de Jojutla...
En el sopor de la tarde esto fue fantasmagórico.
No quiero imaginarme la canícula...el cerebro se me va a escurrir por las orejas (si es que no lo ha hecho ya).



Continuará...

7 comentarios:

jota pe dijo...

-- holy mole! que ondas, con razon los doctores terminan como el che! haciendo revoluciones para que en bananilandia el calor les siga fundiendo el seso, surrealista, deprimente, hiperrealista y todo bien condimentado con unas tortillas hechas a mano, ya hasta hambre me dio (sin cafe, me lo quito el doc, luego lo cambio -al doc-), gracias

marichuy dijo...

Aurore

Ay, en este país uno ya no sabe qués pensar... ¿será surrealismo o una versión hard de pseudo realismo mágico?

Puaf, soy alérgica al sol, y yo también pienso que si ahorita el sol ya está como apr cocinarme, cómo serán los calores de la canícula...

Suerte

A dijo...

Aurore Dupin, re-bienvenida. Espero que ya no te pelees con Poesia y no nos abandones.

Entonces ¿los medicos de base requieren un curso de alfabetizacion para adultos?

Ya te imagino....eso si que es humor negro, TÚ ahi...

besos conmisericordes
A.

Aurore Dupin dijo...

Así es, mi querida A. necesitan urgentemente un curso de desbestialización... perdón, alfabetización. ¿Para adultos? Mmm... muchos tienen 14 o 15 de edad mental, así que tal vez las técnicas didácticas deberán ser distintas.

Aurore Dupin dijo...

Jota Pe:
Efectivamente, todos los doctores terminamos como el Ché: asmáticos.

Marichuy:
Me decanto por la versión hard pseudorrealista mágica...

Arabe dijo...

Ya espero la continuacion!
Esta mas interesante que las telenovelas. jeje!
En serio, me dejaste picada con las surreaventuras.

CatalinaMartinez dijo...

Hola, me gustó mucho tu blog, escribes muy bien y el relato de las cucarachas es muy divertido. Saludos desde Monterrey

Ironía, sarcasmo, humor negro, sexo, amor y desamor, cine, libros, música, mujeres, locura, amargura y cosas peores